sábado, 21 de marzo de 2015

La dama de negro

 Título original: The woman in black
Título en español: La dama de negro (méxico)
Duración: 120 minutos (aprox)
Director: Rafael Perrín
Elenco: Rafael Perrín, Odiseo Bichir
  Basada en: The woman in black de Susan Hill




La Dama de Negro” es Teatro dentro del Teatro.
Arthur Kipps ha vivido aterrado a partir de una experiencia que enfrentó en su juventud. Los terribles eventos que le han sucedido deben ser contados ante un público conformado por familiares y amigos, por lo que decide escribir su historia y buscar la ayuda de John Morris, un escéptico director de escena para que lo oriente a interpretar adecuadamente su texto. Para esto se citan en un viejo teatro.
Durante el primer acto, que más bien es de carácter expositivo, el público conoce los pormenores preliminares de la historia y siente la atmósfera inglesa de principios del siglo XX.

En el segundo acto, la historia va provocando risas nerviosas que culminan en gritos de franco terror y pavor al final de la historia. Logrando que cada persona se paralice de miedo en su butaca ante todos los fenómenos inexplicables que está presenciando.

A fin de cuentas el espectador es quien descubre que la leyenda de “La Dama de Negro” va más allá de una ficción teatral.

 
Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a esta obra de teatro que está cumpliendo 20 años ininterrumpidos en cartelera y no me arrepiento de haberla visto, de hecho, creo que volveré a verla en octubre que regresen a mi ciudad, y puede que cada año esté presente para verla de nuevo, y de nuevo y de nuevo.

      La historia de Arthur Kipps es escrita y presentada ante John Morris, un director de teatro al que Kipps le pagó para que le ayudara a interpretar su historia ante amigos y familiares. Ambos ensayan en un viejo teatro en donde, invertidos los papeles (Morris interpreta a Kipps, mientras que Kipps interpreta a los demás personajes), comienzan un "ensayo general" de la obra, en donde comienzan a contarnos la historia de la dama de negro.

Foto tomada de la página oficial de
La dama de negro
      Dos actores, no se necesita más. El encanto de esta obra radica en que el peso recae solamente sobre dos personas. En esta ocasión, el cast consistía en Rafael Perrín, quien interpreta a John Morris, que a su vez hace de Arthur Kipps; mientras que Odiseo Bichir es el encargado de interpretar a Arthur Kipps, que a su vez hace del asistente de Kipps, de su jefe, del Sr. Daily, el Sr. Jerome, Keckwick y del cocinero italiano.

      Como bien explica la sinopsis, el primer acto es más que nada plantear la historia, provocar risas y tener un buen ambiente. En lo particular, me gusta cómo mezclan una historia inglesa con un humor tan mexicano, frases que usamos en nuestras vidas diarias se vuelven motivo de risas. Risas seguidas de silencios incomodos de tensión cuando, a minutos de que termine el 1er acto, una mujer vestida de negro se pasea por el escenario.

      Comienza el 2do acto y todas las luces se apagan. La oscuridad es muy importante para esta obra; las luces de los escalones, incluso las luces que anuncia las salidas de emergencia se apagan para provocar una oscuridad total mientras los actores continúan la historia de Kipps, apoyados con dos lámparas y los efectos de sonido que hemos estado escuchando desde el primer acto y que van desde el Big Ben, hasta gente hablando en un mercado, carretas que sufren accidentes y, no podían faltar, los gritos de la dama de negro.

      Apoyados en la completa oscuridad, la expectación del público por ver a la dichosa dama y los momentos de completo silencio hacen que el 2do acto se vuelva más tenso que el anterior, la historia toma un rumbo más oscuro (literal) pero sin dejar a un lado la comedia, para provocar gritos y risas nerviosas en los asistentes.

      Sin duda, una obra bastante interesante, apta para cualquier persona que quiera pasar un rato agradable, lleva 20 años presentandose y sigue sintiendose fresca (más que nada por los chistes regionales actualizados), y aunque venden la obra como terror con su famoso eslogan: "¿vas a venir... O tienes miedo?" en sí no es terror del todo, es más comedia, aunque claro... Igual hay personas que sienten a la dama de negro pasar a su lado, por los pasillos del teatro. ¿Será? ;)

Saludos!

2 comentarios:

  1. Me da un poquito de cosa, pero sin duda la vería. Que miedito eso de sentirla cerca tuyo... Buena reseña :)

    Besos ;)

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  2. ¡Hola!
    Cuando vino la obra a mi ciudad quería verla, pero por algunos problemillas no pude :( Espero que éste año pueda ir a verla.
    Yo creo que sería de esas personas que a cada minuto gritan de miedo, jajajajaja. Pero que bueno que comentas que tiene mucha comedia.
    Saludos desde la red de comentarios.

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